Portada 2001













Celebran esta tarde el clásico caribeño

Por Rafael Carrasquillo Correa
Endi.com
El Nuevo Día - PR
domingo, 9  de diciembre de 2001


CON LA celebración de la trigesimocuarta edición del Clásico Internacional del Caribe culmina esta tarde el Fin de Semana del Caribe, cuando se lleve a cabo el magno evento en el hipódromo El Comandante.

El Clásico del Caribe de este año ha sido posible gracias a un enorme esfuerzo realizado por las autoridades hípicas y gubernamentales. Para ello fue necesaria una aportación de $450,000 del Departamento de Turismo y $25,000 por cada una de las cámaras legislativas, para llevarlo a cabo.

 

El evento, que comenzó en el 1966 en el viejo hipódromo El Comandante, ha tenido como escenario nuestra isla en 17 oportunidades, incluyendo la de hoy, lo que constituye exactamente la mitad de los eventos celebrados.

La idea de celebrar el Clásico del Caribe surgió del Ing. Ramón Llobet, quien junto a Luisín Rosario acarició la misma desde el 1953.

Sin embargo, el sueño se hizo realidad para el 1966 cuando el Lcdo. Abelardo Ruiz Suria lo impulsó desde su posición de Presidente de la Junta Hípica, mientras que Agustín Mercado Reverón lo respaldó desde su silla de Administrador Hípico.

El premio de la carrera ha ido ascendiendo paulatinamente desde sus inicios, cuando era de solamente $30,000, hasta llegar a $255,000. No obstante, en el 1990 bajó a $230,000 para volver a la cifra anterior en el 1999.

ES MUY posible que si se logra la legislación el año que viene, el mismo sea elevado a los $300,000.

El evento ha ido ganando importancia a través del tiempo. Tan es así que desde hace unos años se transmite por la telecadena estadounidense ESPN.

La distancia se ha mantenido en la milla y un octavo, con raras excepciones. En el 1985 se corrió a una milla y tres dieciseiavos (1,900 metros), ocasión en que se celebró en el hipódromo La Rinconada de Venezuela. La razón para ello fue que la curva quedaba muy cerca para efectuarlo a la distancia acostumbrada.

En cuanto a los pesos, el oficial es de 118 para los potros y de 110 para las potrancas. En el caso de los países no ganadores del evento, estos reciben otras bonificaciones.

Según la reglamentación de la Confederación Hípica del Caribe, que preside Lionel Muller desde hace unos años, el país sede (este año Puerto Rico) puede sustituir o rellenar los espacios de los que no acudan al compromiso.

Es por ello que Puerto Rico tiene cuatro ejemplares para esta ocasión, mientras que por decisión de la Confederación, este año se invitó a los visitantes a traer hasta tres participantes, debido a los pocos países que acudirían al compromiso.

MEXICO, QUE hace unos años no participa en la carrera, es el líder con 10 victorias en estos eventos, mientras que Panamá tiene nueve.

Le siguen Venezuela con siete, Puerto Rico con seis y República Dominicana y Colombia lo han ganado una vez. No han podido obtener triunfos Jamaica, Trinidad y Tobago, Ecuador y Guatemala, que han hecho grandes esfuerzos por participar.

Lo interesante es que Puerto Rico ha logrado sus seis victorias como local, ya que cuando ha ido a otros países no ha podido con la oposición.

Este año Puerto Rico y Panamá vuelven a presentarse como los países favoritos para ganar la carrera.

Puerto Rico tiene esperanzas en el triple coronado Estrellero, así como en su archirrival, Mi Pradera. Les acompañan Yagrumo y Cristal Negro, que cualificaron en la Copa Antonio Fernández Castrillón.

Panamá, por su parte, lleva en la carrera a Soñadora, ejemplar del cual su entrenador Roberto Arango, quien ganó el evento con Angelical hace unos años, ha dicho que vencerá a su archienemiga Alexia.

"En Panamá no me la he podido ganar, pero acá la derrotaré", dijo en una entrevista.

TIENE EN la carrera, además de Soñadora y Alexia, a Galanteo. Alexia es triple coronada contra las potrancas y contra los potros.

 

El viernes Río Camú impresionó con el tercer lugar que consiguió en la Copa Confraternidad Norman Hopgood Dávila, así que no es de extrañar que El Azucarero o Pikachú puedan hacer de las suyas.